El servicio de Cardiología Infantil del Hospital de Niños concretó con éxito una intervención de alta complejidad: un implante valvular pulmonar percutáneo en una paciente de 10 años, que evolucionó favorablemente y fue dada de alta en menos de 24 horas.

La intervención fue liderada por el cardiólogo infantil Antonio Cannata Sarmiento, quien explicó que la niña tenía antecedentes de una cirugía previa por una cardiopatía congénita. Con el paso del tiempo, desarrolló una endocarditis bacteriana que derivó en una insuficiencia pulmonar valvular severa.

Frente a este cuadro, el equipo médico evaluó el caso y optó por un implante valvular pulmonar percutáneo, una técnica mínimamente invasiva que permite colocar una prótesis mediante una punción en la vena de la ingle, evitando una cirugía a corazón abierto.

“Se trata de un procedimiento de la más alta complejidad dentro de la cardiología de cardiopatías congénitas, tanto por la técnica como por los costos que implica”, detalló el especialista. En este caso, fue necesario preparar previamente el tracto de salida del ventrículo derecho mediante la colocación de un stent, dentro del cual se implantó la válvula.

COMUNICACIÓN PÚBLICA

El profesional remarcó que, de no haber sido candidata a esta técnica, la paciente habría requerido una cirugía convencional con apertura de tórax y corazón, con mayores riesgos y tiempos de recuperación más prolongados. “Con este tipo de procedimientos buscamos aliviar la patología de manera menos invasiva, logrando una recuperación mucho más rápida”, señaló.

La evolución fue altamente satisfactoria. Tras la intervención, se realizaron controles clínicos, ecocardiográficos y radiológicos que confirmaron el correcto funcionamiento de la válvula implantada, sin signos de insuficiencia ni obstrucciones. Además, la zona de acceso presentó una recuperación adecuada.

El procedimiento fue llevado adelante por un equipo multidisciplinario integrado por el jefe del servicio, Ricardo Falú; el especialista invitado Diego Antoni, de la Fundación Favaloro; y la anestesióloga Diana del Carmen, junto a profesionales de enfermería e imágenes, cuya labor fue clave durante todo el proceso.

La intervención se realizó en la Unidad de Hemodinamia, que integra el Departamento de Cardiología Infantil del hospital, donde trabajan de manera articulada cardiólogos, cirujanos cardiovasculares e intervencionistas.

Desde el servicio destacaron también el respaldo institucional para la provisión de insumos y materiales de alta complejidad, lo que permite sostener este tipo de prácticas en el ámbito público.

El área atiende de manera integral distintas cardiopatías congénitas y realiza procedimientos como cierre de ductus, corrección de comunicaciones interauriculares (CIA), tratamiento de coartación de aorta y estudios diagnósticos mediante cateterismos, fundamentales para definir tratamientos quirúrgicos o intervencionistas.